miércoles, 26 de septiembre de 2018

Narrativa El Águila Sembrador

 El Águila sembrador  escrita por Omar Salgado fue seleccionada por el Jurado del Concurso Organizado por la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad de Guaminí y el Consejo del Arbolado, otorgándole el Segundo Premio en el Citado "Concurso hojas,plumas y paisajes"

El Águila sembrador

La carreta avanzaba lentamente bordeando el cañadón y Don Guillermo, el capataz de la tropa le grito a mi padre; un Español que torpemente por primera vez conducía ese tipo de vehículos tracción a sangre-Mire Fermín como ese par de águilas vuela sobre su carreta, espero que no sea una mala señal y apuntado con un dedo señalo las aves-Quédese tranquilo capataz que me encomendé a Tata Dios para llegar hasta el Fuerte sin novedades-Así quizás sea, pero vea usted mozo que por estas tierras su diosito es poco conocido, por estos pagos sería mejor que le prenda una vela  al Dios de los Pampas  "Chachao",según dicen es un anciano bueno con alma de niño y no vendría mal creer en la inocencia de ese Ser que los cuida, aunque para decirle mi verdad, ellos no son nada mansos-Porque lo dice, expreso mi padre-Mi anterior viaje por este camino fue más accidentado, nos cruzamos con una banda de renegados y algunos Aborígenes y menos mal que fue cerca del Fuerte Federación de Junín, sino, no sé si ahora estaba para contarlo y se quedó en silencio. 
 Padre, es cierto lo que dice el hombre pregunte angustiado-Si mi hijo,
pero quédese tranquilo que yo viajo acompañado y corriendo su chiripa note el caño de su trabuco "naranjero", además al salir de Buenos Aires un amigo me regalo este facón y me recito los versos del Martín Fierro, que me gustaría enseñarle mocito.
Las armas son necesarias 
Pero uno no sabe cuándo.
Ansina si andas paseando
y de noche, sobre todo 
Debes llevarla de modo,
que al salir salga cortando.
Espero que no suceda nada y lleguemos bien al Fuerte de Guaminí, así podemos sembrar las semillas de los Arboles que llevamos, por lo que veo por estas tierras hay solo pajonales y algunos arbustos y con mi mano acaricie las bolsas de semillas que llevaba ajustada a mi montura ¡¡¡Que lindo será ver frondosos árboles como en Buenos Aires!!!-Alto la tropa, grito el mayoral y las carretas se detuvieron, hagan un cerco vamos hacer noche, a ver usted mozo desensille y traiga un poco de agua del cañadón. 
Me baje cansado, desensille y deje las bolsas de semillas sobre la montura, apenas me había retirado cuando un Águila en vuelo rasante tomo una de mis bolsas de cuero con semillas y alzo vuelo, no era muy pesada, pero note que le costaba volar y de pronto la bolsa se desato y las semillas comenzaron a caer según se alejaba, estaba sembrando la tierra en su osadía de cazador. A los pocos años volví a pasar en una diligencia por aquel camino, que ahora estaba cercado por los arboles sembrados en el vuelo, por el Águila.

Seudónimo (TAO) 
*Chachao Dios bueno de los Pampas